¿Es un nuevo comienzo en las relaciones entre Turquía y la Unión Europea?

Las relaciones entre Turquía y Europa tienen un pasado arraigado que se propagan a los períodos muy largos en lugar de ser relaciones a corto plazo

¿Es un nuevo comienzo en las relaciones entre Turquía y la Unión Europea?

¿Es un nuevo comienzo en las relaciones entre Turquía y la Unión Europea?

Las relaciones entre Turquía y Europa tienen un pasado arraigado que se propagan a los períodos muy largos en lugar de ser relaciones a corto plazo. Cuando se toma en consideración el período del Imperio otomano, es posible mencionar de una historia de cerca de 200 años. Los administradores de la República de Turquía no rompieron la tradición proveniente de los otomanos y trabajaron desarrollar las relaciones con estos países a fin de alcanzar el nivel de prosperidad, educación, economía y tecnología del continente europeo desde su fundación. Todavía continúan el procedimiento y trámites oficiales iniciado para una integración entre las dos facciones desde hace más de medio siglo después del recurso de Turquía para asociación en 1959 a la Comunidad Económica Europea (CEE) durante el poder del Partido Democrático.

Ciertamente cuando se toma en consideración la historia de las relaciones entre Turquía y la Unión Europea (UE) de medio siglo, no puede decir que estas relaciones son saludables, consistentes o sin problemas. Podemos mencionar de un verso de relaciones en el que por lo general se viven mareas y a menudo aparecen esperanzas, pero que mayoritariamente ocurren defectos. Sin duda que el doble estándar, el temor injustificado y las actitudes inconsistentes de las capitales de la Unión Europea contra Ankara afectan sustancialmente a la prolongación de este proceso de extremo abierto. Si damos unos ejemplos al período próximo, uno de ellos es que la Unión Europea no obedece al Tratado Turquía-Unión Europea ratificado el 18 de marzo de 2016. Según lo previsto, Turquía continúa abrazando a los refugiados sirios asumiendo la responsabilidad de Europa y ha respondido todas las necesidades de ellos. Pero, la Unión Europea no ha cumplido con su palabra, se ha abstenido de las responsabilidades como la exención de visado, el inicio de las negociaciones de adhesión, la apertura de los capítulos, la reforma de unión aduanera y el apoyo financiero de 3 mil millones de euros. Además, las declaraciones de apoyo reacias y retrasadas y lejos de la sinceridad y determinación de las capitales de la Unión Europea para el Gobierno legítimo de Turquía contra la intentona golpista del 15 de julio son algunos ejemplos que se pueden mostrar al doble estándar e incoherencia del Occidente.

En tanto, hay muchos desarrollos prometedores en las relaciones Turquía-Unión Europea. Además hay muchos factores interiores, exteriores, regionales, globales y coyunturales que afectan a los desarrollos positivos. Tomando en consideración las relaciones Turquía-Unión Europea, se observan que generalmente los factores regionales, estructurales y coyunturales tienen efectos positivos a las relaciones bilaterales. Durante el período de la Guerra Fría, la importancia geopolítica y estratégica de Turquía siempre encontró su respuesta en el Occidente. Por eso, Turquía se convirtió en un miembro activo de las instituciones occidentales como OTAN y OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). Aunque se alegó que Turquía perdería su importancia estratégica después del período de Guerra Fría, los desarrollos coyunturales frustraron estas alegaciones. Puesto que la Primera y Segunda Guerra del Golfo confirmaron otra vez la importancia estratégica irrenunciable de Turquía para Europa y EEUU. Todavía en la actualidad nos enfrentamos a una situación geopolítica y coyuntural cambiante. En este período en el que la política internacional se desliza hacia un eje multipolar, por un lado se destacan el efecto del bloque eurasiático y su fundador Rusia, por otro lado, los discursos de victoria del presidente electo estadounidense Donald Trump dan señales acerca de que los balances internacionales y las relaciones EEUU-Unión Europea cambian seriamente. El hecho de que Turquía y Rusia se acerquen en el último período y que el presidente electo Donald Trump dé señales positivos sobre la política turca, han afectado positivamente la postura de Europa a Ankara.

El hecho de que la Comisión Europea tome la decisión de actualizar el Tratado de Unión Aduanera con Turquía unos días antes de muchos sucesos tensos originados de la Unión Europea en los últimos años, dan señales de que la Unión Europea se actuaría más positiva y moderadamente contra Turquía en el año nuevo. Gracias a la actualización, se asegurará que Turquía exporte productos agrícolas, leche, tejido y productos industriales sin ninguna restricción aduanera. Esta situación contribuirá favorablemente a la economía turca, y por eso, al crecimiento y desarrollo económicos. Es posible decir que los desarrollos políticos y estratégicos internacionales mencionados arriba han afectado positivamente a la decisión de actualización de la Unión Europea.

A consecuencia Turquía y la Unión Europea son las dos facciones que necesitan recíprocamente el uno a la otra. Turquía necesita a la Unión Europea para mantener sus relaciones con el continente europeo y elevar sus estándares económicos y democráticos, por otro lado, la Unión Europea necesita hacer cooperación con Turquía para alcanzar los recursos energéticos en la gran geografía de Oriente Medio y aplicar su interés económico, comercial y estratégico.

Por el Prof. Dr. Mustafa Sıtkı Bilgin.



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