Esta mezquita de Estambul te dejará atónito

La Mezquita Sancaklar supone una verdadera obra maestra de la arquitectura religiosa

Esta mezquita de Estambul te dejará atónito
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Esta mezquita de Estambul te dejará atónito

La Mezquita Sancaklar busca el verdadero significado islámico de una mezquita.

Esta mezquita de Estambul te dejará atónito

El objetivo de Emre Arolat Architects (EAA) en el diseño de esta mezquita de 700 metros cuadrados, situada en Buyukçekmece, un suburbio en las afueras de Estambul, fue el de buscar el verdadero significado islámico de una mezquita, con énfasis en la esencia y no en la forma. La Mezquita Sancaklar se mezcla discretamente con el mismo paisaje en el que fue construido. No pide atención sino que da la bienvenida a los visitantes con un susurro y un aire contemplativo. Desde la carretera no hay mucho que ver: sólo una atractiva pared de piedra de aspecto natural hecho de pizarra de Bodrum y una torre rectangular que se asemeja más a una chimenea que a un minarete. Es solamente el nombre, Sancaklar Camii, tallado en un pedazo de piedra, que da a entender el hecho de que nos encontramos frente a una mezquita. Nos encontramos ante la mezquita contemporánea más celebrada de tiempos recientes, una obra maestra de la arquitectura religiosa.

Este muro exterior fue construido con la intención de hacer una clara demarcación entre el caos del mundo exterior y la serenidad interior. Sin embargo, a través de un hueco en la pared o del minarete poco convencional,  todavía se puede admirar una vista espectacular de las praderas con campos de cultivo.

La estructura sin ornamentación se sitúa en una depresión en el paisaje y sólo el techo de piedra y el minarete son visibles desde ciertos puntos de los alrededores. A través de unas escaleras alargadas se accede desde la colina del patio superior al espacio más bajo. Piezas de piedra en el terreno inclinado crean filas de largos escalones que conducen a la construcción hundida. La hierba que ha brotado alrededor de la piedra ayuda a integrar los escalones y el techo en el paisaje. Este efecto hace que la mezquita parezca haber sido absorbida en el paisaje mismo. Un olivo crece junto a los escalones a medio camino, una vez más yuxtaponiendo los elementos artificiales y naturales.

Sin embargo, en la parte inferior de las escaleras, largas paredes sirven para aislar al mundo exterior y centrar al usuario en el espacio contemplativo. Los espacios creados entre las paredes son tan interesantes como las propias estructuras.

Piedra, madera, hierba y cielo contrastan en los ángulos que se dibujan en la mirada y crean una atmósfera de reflexión incluso antes de quitarse los zapatos y entrar.

Cuando se hace la transición, una sensación de calma envuelve al instante al usuario. Las paredes de pizarra expuesta están iluminadas con proyectores uniformemente espaciados. En la parte delantera de esta cueva hecha por el hombre, la luz natural inunda el espacio desde una claraboya que recorre la longitud de la alquibla, que defina la dirección de la Kaaba, iluminando los escalones curvos del minbar.

En el centro del edificio se encuentra un gran salón de oración de hormigón, mientras que en su periferia están dispuestos espacios auxiliares que incluyen un vestíbulo, un almacén de zapatos y baños.

No hay una cúpula que llegue hacia los reinos celestiales, sino que el techo es una serie de capas que van decreciendo en formas geométricas recortadas en el hormigón armado que simétricamente reflejan a los pasos que se descendió momentos antes. Como se puede esperar de este ejercicio de modestia y minimalismo, el interior no está adornado con caligrafía y simbolismo. Sólo hay un verso, en una brillante pared de cristal pintada de negro, que se traduce como "Recuerde mucho a su Señor".

Tanto si el visitante viene a rezar o a admirar la arquitectura, el efecto calmante creado por los materiales, las texturas, las líneas, y los ángulos que ponen en contraste es innegablemente impresionante.

 

(Fotos: Thomas Mayer)

 

- Programa preparado por el arquitecto Santiago Brusadin - 

 



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