La realidad de Colombia y la telenovela Narcos

Colombia es uno de los países más bonitos del mundo. Es un lugar que merece ver con su cultura caliente, con todas sus bellezas naturales de cualquier tamaño y su gente

La realidad de Colombia y la telenovela Narcos

La realidad de Colombia y la telenovela Narcos

Actualidad de América Latina / Capítulo 11

Autor: Mehmet Özkan *

 

Toda la gente en Colombia a donde yo me había trasladado por motivos laborales, habla de la telenovela Narcos, que reforma la imagen de Pablo Escobar y de Colombia recientemente. Esta telenovela que retrae la gente a los años 80 en realidad otra vez recuerda a las personas una percepción muy antigua, una fantasía y lo más importante una realidad amarga. Pero ¿hasta cual punto es realista esta telenovela? ¿Cómo podemos acercar a esta producción?

Narcos que trata de la historia de vida de Pablo Escobar en realidad para los que saben la realidad de Colombia, es una telenovela muy simple, ordinaria y superficial. No es un error decir que solamente unos 3 – 5% de la realidad fueron reflejados a la pantalla a nivel superior. Cuando vi la telenovela en total en una sola noche, me enteré de la exageración de la telenovela y me sorprendió mucho esta exageración como una persona que sabe la realidad de Colombia. Se cobraron a la vida de miles de personas los años de violencia de Colombia hasta 1993 cuando fue matado Escobar. Todas las calles fueron transformadas en el baño de sangre en especial las de Medellín. Fue algo muy normal y corriente la eliminación con un asesino de los políticos que lucharon en contra de él. No hubo nada imposible para Escobar en aquel mundo. En su mundo las personas se dividieron en dos como ‘plomo o plata’ como la gente que quieren la bala o el dinero. Los miembros de la banda de Escobar daban el plomo o la plata a los que quieren.

Los colombianos pagaron muy grave la experiencia de Escobar. Ya fue algo insoportable la historia de Escobar para los colombianos que se acusaban como si fueran los traficantes de drogas en cada viaje suyo al extranjero. Para los colombianos cuya dignidad fue dañada y que fueron insultados mucho, Pablo Escobar es un diablo que perjudicó mucho al país. En Medellín se realizan las polémicas sobre el método para aproximarse a la experiencia de Escobar. Los turistas que llegan a la ciudad muestran atención a un viaje diario que contiene la casa montañosa, la tumba, la casa de matanza, el barrio de nacimiento de Escobar como los toures pero para los colombianos ordinarios Escobar es nulo. La casa donde había vivido en Medellín mientras aprendía español yo, estaba a unas calles de la casa donde fue matado Escobar. Por los fines de semana no podía convencer a mis compañeros locales para pasar por cerca de aquella casa. Muchas personas que se trasladan a este barrio no saben que estaba muy de cerca la casa donde fue matado Escobar. Cada vez pasé por cerca de esta casa pensaba las imágenes horrorosas de los documentales que había visto por las noches. En mi última visita hubo muchos cambios en la casa que fue reparada seriamente. Aunque hablen unas personas de la historia de esta casa, por mayor probabilidad nadie les creerán mucho.

Claro que hay unas partes que consideran Escobar como si fuera un dios. La mayoría de la gente en el barrio conmemorado como Escobar donde Pablo hizo construir casas y distribuirlas a los pobres, todavía muestran una simpatía alta a Escobar. Pero este cariño ya deja su lugar a una mitología. La sociedad colombiana se cambia y se transforma. Aunque no se desee, la realidad de Escobar se deja atrás.

Como lo he dicho en arriba, ya la mayoría de los colombianos no quieren conmemorarse con Escobar. No desean que FARC, ELN, Cartel Cali y otras bandas terroristas o criminales no formen toda la percepción de 50 millones de colombianos. Desean haberse conmemorados como los cantautores como Shakira, Juanes, Maluma o los astros como James Rodríguez, Cuadrado, David Ospina y Teófilo Gutiérrez. Colombia ya desea conmemorarse como un país que desea la paz y que elimina un conflicto que duró 52 años con un proceso de paz.

Aquí la telenovela de Narcos molesta en este punto a los colombianos tanto. Narcos que pone a la agenda mundial otra vez una percepción que los colombianos intentan dejar atrás desde hace 20 años no sirve ni a Colombia ni a los colombianos. Es una totalmente propaganda estadounidense típica que muestra desde el punto de vista de los estadounidenses como si fuera destruido un cartel gigantesco de Pablo Escobar por parte de los esfuerzos de dos agentes estadounidenses. No hay lugares casi en ninguna parte de la telenovela a las tragedias humanitarias, a los colombianos, miles de ellos que pagaron su coste con sus vidas a consecuencia de la lucha contra el cartel de Medellín.

Como los miembros del mundo musulmán, nosotros sufrimos la misma cosa en realidad como colombianos. El occidente que intenta dar con todos los órganos de medios de comunicación, la percepción y la etiqueta de terroristas potencial a los musulmanes, intenta dar esta etiqueta de narcotraficantes a todos los colombianos. Si a nosotros nos molesta esta etiqueta del occidente en realidad, debemos oponerse al esfuerzo de la percepción de una Colombia a través de las telenovelas. Colombia es uno de los países más bonitos del mundo. Es un lugar que merece ver con su cultura caliente, con todas sus bellezas naturales de cualquier tamaño y su gente.

Los colombianos creen que el dios dio todas las bellezas a Colombia junto con todos los diablos más grandes. A lo mejor érase una vez los diablos parecían como vencedores pero ya puedo decirles que estos diablos pierdan su influencia en Colombia, ya es el tiempo para descubrir las bellezas del país.

 

* Es la evaluación del Asistente Doctor Mehmet Özkan el académico de la Academia de Policía y el Coordinador de América Latina de la Agencia de Colaboración y Coordinación Turca (TIKA) 

 



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