“Círculo de Justicia”

El llamamiento de justicia del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, hizo un gran eco en la Edición 73 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York

“Círculo de Justicia”

“Círculo de Justicia”

Perspectiva Global 40

Prof. Dr. Kudret BÜLBÜL*

Los líderes mundiales se reunieron la semana pasada en la Edición 73 de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, EEUU. El hecho de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció su oposición a la globalización, el presidente francés, Emmanuel Macron, defendió la cooperación global de calidad de responder a Trump, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, subrayó su llamamiento “El mundo es más grande que los cinco países”, y que la primera ministra de Nueva Zelandia, Jacinda Ardern, acudió a la cumbre con su bebé de 3 meses.

En este artículo quiero mencionar del llamamiento de justicia del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Erdogan, recordando la “círculo de justicia”, que es un concepto o una antigua tradición turco-islámica, destacó la falta de justicia a nivel global. Erdogan dijo lo siguiente:

“Hay un círculo que se basa el funcionamiento correcto de la relación entre la sociedad, el derecho, la administración estatal, el poder estatal, la economía y la justicia los que calificamos como ‘círculo de justicia’ en nuestra civilización. Las cadenas de este círculo, que todas estas están relacionadas la una a la otra, se han destrozado en muchos lugares del mundo actual. Esto es la razón principal porque nuestro mundo sufre las estabilidades políticas, sociales y económicas. Tenemos que lograr concluir con el establecimiento de justicia la lucha de la humanidad a fin de buscar la justicia para un futuro seguro y próspero de todo el mundo. Si hoy en día los bienes de 62 personas más ricas del mundo compensan a cerca de la mitad de la población total del mundo, es decir 3,6 mil millones de personas, se debe decir que aquí hay un problema”.

Para entender mejor el énfasis de justicia del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, primero se debe observar los adelantos sobre los valores globales en el Occidente en el plazo inmediato. El Occidente, que defiende el campeonato de los conceptos como derechos humanos, libertad e igualdad después de la Segunda Guerra Mundial, hoy en día se alejan rápidamente de estos valores. Las injusticias contra los inmigrantes y los musulmanes ya casi se convierten en situaciones ordinarias en los países occidentales. Las afirmaciones de odio contra los extranjeros ya no se consideran como un problema debido a que los partidos racistas han elevado sus votos y han compartido el poder como coalición. En algunos países occidentales los partidos políticos pueden ostentar el poder solamente con una política anti-inmigrante. Los países de la Unión Europea consideran el tema de refugiados solamente por el aspecto de la seguridad fronteriza y por eso funda un ejército. Si los refugiados mueren en los países donde viven o se refugian en los países que se convierten en la conciencia de la humanidad como Turquía, no quedará ningún problema para el Occidente. Hoy en día hemos evolucionado hacia un mundo en el que debe defenderse más contra el Occidente los valores humanitarios globales.

Cuando se considera el tema por aspecto de Turquía, la justicia es el concepto y el valor más básico tanto de nuestra creencia como de nuestra civilización e historia. Primero es la justicia porque la libertad y la igualdad son inherentes de la justicia. La propiedad mencionada en la siguiente expresión “La justicia es la base del Estado”, escrita en todos nuestros tribunales durante siglos, no sólo significa bienes y muebles sino también significa orden, regla y estado. La necesidad de justicia se institucionaliza en nuestra tradición con la visión y aplicación del “círculo de justicia”. El “círculo de justicia” es la situación institucionalizada de un orden político, social, militar, financiero, comercial y económico que comienza con la justicia y que acaba con la justicia.

Se menciona del círculo de justicia en muchas obras importantes de la tradición turco-islámica, entre ellos “Kutadgu Bilig” de Yusuf Has Hacib en 1069, “Ahlak-i Alai” de Kınalızade Ali Efendi en 1564. La creencia, la opinión y el acercamiento sobre que la base de todo es la justicia en nuestra tradición, el estado y los bienes no son válidos en caso de que no establezca la justicia y no se asegurará la felicidad del pueblo sin la justicia, se denominan como círculo de justicia. En el círculo de justicia el orden mundial se asemeja a los anillos que comienzan con la justicia y que acaban con la justicia. Lo que asegura la prosperidad y el orden estatal del mundo es la justicia que se encuentra en el primer anillo. En el segundo círculo el mundo se asemeja a un jardín cuyo muro es estado. Y en el tercer círculo el derecho es el que arregla el mundo. En el cuarto círculo se expresa que el derecho no se protegerá sin un gobernante. En el quinto círculo se expresa que el gobernante no tendrá un estado sin soldados. En los últimos círculos del anillo se subraya que no reclutarán soldados sin impuestos. En el último círculo del anillo se subraya de nuevo la justicia como lo subrayado en el principio, ya que la justicia es lo que hace obedecer el pueblo al gobierno, además el pueblo debe tener un ingreso para pagar impuesto. La expresión del jeque Edebali “si vive el humano, vive el estado” es el fundamento de la relación “humano-justicia-estado”.

Si hoy en día el orden global se interroga seriamente, si se necesita urgentemente una revisión de las Naciones Unidas, subrayada siempre por el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, si las personas inocentes corren de un continente al otro, este orden no debe continuar así.  Si se pregunta qué es su delito a los bebés, que se condenan a la muerte por desesperación, ¿La respuesta no será una vergüenza profunda para la humanidad y nosotros todos?

El énfasis de círculo de justicia del presidente de Turquía es un llamamiento que intenta rescatar también al Occidente para que todo el mundo no se aplaste bajo las brutalidades, ya que como apunta el visir del Gran Sultanato Selyúcida, Nizamül Mülk, hace 1000 años: “Quizás con blasfemia, pero no se siente feliz con la brutalidad”.

Prof. Dr. Kudret BÜLBÜL, decano de la Facultad de las Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt en Ankara



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